FOO FIGHTERS VUELVE AL RUEDO: UN VIAJE AL CENTRO DE LA BANDA

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“Este es mi primer día libre en semanas”, dice Dave Grohl, descalzo en su cocina, en jeans y remera, con una gran sonrisa en su cara. No tuvo mucho tiempo libre en las últimas semanas, entre discos, giras por el mundo, dirigir documentales y estar para lo que cualquiera en su casa le pida. (Grohl: “Simplemente me gusta boludear”) Pero hoy, se encuentra, increiblemente, con tiempo libre. “Qué deberíamos hacer?” dice y nos enteramos que vamos a pasar un día entero con él, haciendo los mandados y sus quehaceres habituales.

Dave ya dejó a sus dos hijas más grandes en un campamento de efectos especiales. La más joven, Ophelia (de 3 años), está en la guardería, así que tiene el día libre para él solo. La semana que viene, los Foo saldrán al ruedo con su noveno disco de estudio, Concrete and Gold. Cuatro días después, tienen un show programado en Londres en el O2 Arena (agotado) donde será la presentación con bombos y platillos en vivo del disco. Luego, en octubre, el plato fuerte: CalJam 2017. El festival creado por la banda, exclusivamente para la banda y sus fans, con invitados DE LUJO como Liam Gallagher y Queens Of The Stone Age, entre muchos otros. Así que, después de todo, un día libre en la vida de Grohl es algo para aprovechar. Pero “los bateristas son como los tiburones”, como dice Pat Smear… “se tienen que mover todo el tiempo sino se mueren”.

La casa de Grohl es un terreno de dos acres (tranca) en el resplandeciente Encino, California, en las colinas con amplias vistas al Valle de San Fernando. “Solían ser todos árboles anaranjados por estos pagos… y hace 80 o 90 años, este lugar era el elegido por muchos actores de Hollywood que tenían casas de fin de semana. Este barrio solía pertenecer a Clark Gable (actor legendario del cine clásico de Hollywood)…. Hoy en día debe ser el lugar con menos onda para vivir en Los Angeles”.

Subimos al Tesla de Grohl (auto inteligente que la rompe en Estados Unidos), valuado en 140 mil dólares, con Sonic Youth en el estéreo. Durante todo el viaje, Grohl no va a parar de tocar la batería contra el volante del auto. Es un tic que tiene Grohl, no para de aplaudir con las manos, mover los pies como si tocara el bombo, golpeándose la pierna como si le diera al redoblante. Es tan inconciente como compulsivo el tic que tiene que hasta no consiga el ritmo que busca, se pone loco. “Siempre está con las pilas cargadas”, dice Paul McCartney de su amigo Grohl y agrega, “Tipo… yo soy una persona entusiasta, pero él (Grohl) es el doble de entuasiasta que yo”.

Grohl agarra la 101 (autopista) y nos lleva hacia Amoeba (la casa de discos más grosa del mundo, en Los Angeles). Su hija del medio, Harper, de 8 años, aprendió hace poco a tocar la batería así que vamos a Amoeba porque quiere comprarle discos para que practique (ya le enseñó “We Will Rock You” de Queen). Harper le pidió un vinilo de Imagine Dragons –“les enseñé a escuchar vinilos con el boxset de The Beatles para asegurarme de que tengan en claro cómo debe sonar una canción cuando se hagan fanáticas de, tipo, Iggy Azalea… A veces le pongo AC/DC, nunca puede salir mal si ponés Highway to Hell, inclusive si tiene 8 años”.
Bajamos del auto, y Grohl pone monedas en el parquímetro. Se prende un pucho (dice que siempre se fuma medio pucho desde que se baja del auto hacia donde tenga que ir) y entramos a Amoeba. Una mina que parece ser manager del lugar lo saluda y le pregunta “hola, estás acá por el show?” (había un show muy particular ese día) y Dave le responde “sólo quiero comprar un disco”

La mujer se encoge de hombros y le dice “pasa que hay un evento con Lana Del Rey hoy y no sé si vas a poder pasar a la disquería”.

Por supuesto, los pasillos de Amoeba están llenos de fanáticos de Lana Del Rey. La única sección a la que podemos llegar es a la “A” (en la disquería están divididos los pasillos por género, alfabéticamente). Grohl agarra Highway To Hell, después trata de pasar para el sector de la “i” para agarrar el de Imagine Dragons. “Perdón, permiso”, dice al pasar a los fans “mil disculpas”.
Es bien sabido, que Grohl se parece el “tío copado” de cualquier grupo. “Alguien que puede hacerle sentir a un estadio entero que se pueden tomar una birra con él y no miente” dice Taylor Hawkins. Grohl es para el rock lo que Tom Hanks es para Hollywood: el más popular de todos, el que todos quieren, con el que todos quieren pasar el rato. Los Grammys necesitan a alguien para contrarrestar a Deadmau5 con su laptop? Pongan a Grohl al teléfono. Los Oscars quieren un rock star para que toque la parte acústica en la sección “In Memoriam”? Sólo decile a Grohl donde se tiene que poner a tocar y lo hará. Tu primo, el que tiene esa banda de covers de mierda de Black Sabbath tiene un show esta noche y su baterista se bajó de la fecha? Mandale un texto a Grohl, él estará ahí en 20 minutos.

Pero en este momento, en Amoeba, lleno de fans de Lana del Rey, Grohl es un tipo en sus casi 50, con el pelo largo, buscando pasar entre la gente. Una chica, lo mira fijo. “Está abierta la parte de los discos?’” le pregunta a Grohl, “porque nos dijeron que iba a estar cerrada por la próxima hora y media”
Grohl la mira y le dice “Recién agarré el disco de Imagine Dragons para mi hija”
La chica abre los ojos y le dice “deberías llevarle uno de Lana Del Rey”

Grohl sonríe, sostiene el vinilo que agarró y grita “LE COMPRÉ EL DE AC/DC”

Incluso Foo Fighters sabe que no hay nada innovador en Foo Fighters para el 2017. Son, sin dudas, la banda más grande de rock que sacó Estados Unidos en los últimos 20 años (elogio de RollingStone), agotando estadios, incluso en tiempos donde parece que la industria y el público no quiere que el rock sea popular. “No hay rock casi por ningún lado” dice Hawkins. Las radios de rock alternativo suenan como Men At Work o Kajagoogoo (googleen estas dos bandas y ya con las fotos que aparecen se van a cagar de risa). Taylor cuenta que hace poco le preguntó a su hijo, Shane, de 10 años si a alguno de sus amigos le gusta el rock. Shane respondió que no, sólo Drake y Lil Yachty. “Lo entiendo”, dice Taylor, que con 45 años es el más joven de Foo Fighters. “Me habría gustado una banda de gente de casi 50 años cuando yo tenía 17? Seguramente no”

Grohl lo entiende también. “Me acuerdo tener 26 años y decir ‘no voy a hacer esto por mucho tiempo más’ y ahora estoy por cumplir 50 en un año y medio”. El bebé de la tapa de Nevermind tiene 4 años más de los que Grohl tenía cuando salió el disco. “Nunca pensé que iba a terminar tocando en festivales con canas en mi barba, pero pasó… y no tengo drama”.

Cuando hablamos de rock, Grohl es un sobreviviente, un conocedor y un evangelista. “Sigo disfrutando de ir a ver bandas nuevas”, dice. “Creo que hay una generación entera de nuevas bandas esperando su momento… Nos deben ver como si fuéramos Gandalf… somos viejos”. Además le importa seguir grabando discos, y lo que es mejor, hacerlos bien. “Siempre tuve miedo de convertirnos en algo viejo. Todo el tiempo siento que tenemos que probarnos a nosotros mismos que vale la pena seguir con esto”.

Cuando hablamos de música, “nuestra formula es bastante simple”, admite Grohl. “Cuando vos nos ponés en una sala, suena como la banda. Así que el desafío es ver cómo le damos una vuelta de tuerca a eso”.
Al mismo tiempo, Hawkins dice que el sello de la banda es lo que les permite seguir en el ruedo y lo que da confianza a la gente de que algo bueno va a salir. “Somos una marca registrada… como Coca Cola o IBM, pero sin sonar tan empresarial”.

Ya afuera de Amoeba, Grohl prende otro cigarrillo que fumará por la mitad y dice “De hecho, el estudio donde grabamos el nuevo disco está sobre esta calle a un par de cuadras. Podemos parar y verlo si quieren”.
Paramos en EastWest, el estudio donde los Foo grabaron Concrete and Gold. Un estudio hecho originalmente para Frank Sinatra. “Las mezclas del Unplugged de Nirvana las hicimos acá, décadas atrás”, dice Dave mientras entramos.

Para producir el disco, los Foo eligieron a Greg Kurstin, un mago del pop que trabajó con Sia y produjo (y co-escribió) “Hello” de Adele, entre otros”. Grohl es un gran fan de la banda de Kurstin, The Bird and the Bee, y quería que trajera ese tipo de arreglos al nuevo disco de Foo Fighters.
“Creo que es nuestro disco más psicodélico… y el más raro.” dice Taylor.

Hay que tener en centa que Foo Fighters no grababa un disco en un estudio comercial desde One By One en 2002, por lo que se olvidaron de los encuentros casuales con otros artistas. “Vas por un pasillo y de repente Lady Gaga está en la cocina.” Relata Grohl. En el último tiempo, se conviritó en un gran parrillero. Estacionó su gran parrilla en el patio y todas las noches cocinaba para aproximadamente 40 personas. Y lo cuenta orgulloso. “Estaba en el medio de una toma grabando la voz de un tema y de repente era, tipo, ‘uy la puta madre, tengo que revisar la carne”. Ser sociables, les dio buenos resultados ya que por ejemplo, Shawn Stockman de Boyz II Men, a quien Grohl saludó un día en el estacionamiento, grabó el última tema del disco con la banda. Cómo lo reconoció después de tantos años sin estar en los flashes de la fama? “los 90’s, papá ;)” (traducción propia, lo dijo así)

Después, estuvo el día en que Justin Timberlake pasó por el estudio. Escuchó lo que los Foo estaban haciendo y le gustó lo que sonaba. Poco tiempo después de eso, él y Grohl ya estaban como mejores amigos boludeando por el estudio. “Estábamos tomando whisky en el estacionamiento. Justin es muy copado. Entonces la noche anterior a su último día de grabación dijo ‘puedo cantar en tu disco? no quiero meter presión pero…. es algo que quisiera poder contarle a mis amigos”, así que la banda lo puso a cantar “la la la’s” en uno de los temas. “La rompió” dijo Grohl. “Te lo juro, el tipo la rompió toda”.

Pero ese no fue el invitado más emocionante. El honor le corresponde a Sir Paul McCartney. Él y Grohl son amigos. Se juntan con sus familias y tocan juntos de vez en cuando. Mcca llamó a Kurstin en medio de la grabación del disco de los Foo para trabajar. Ante esto, Grohl lo puso como “un favor” y le mandó un mensaje de texto a Paul: “Querés tocar la batería en uno de los temas nuevos de nuestro disco?” (casi como diciéndole “yo lo dejé a Greg irse cuando lo llamaste mientras trabajaba con nosotros… ahora ponete). McCartney respondió “estás loco man”
Para sorpresa de la banda, accedió. “Incluso si hubiesen tenido un banjo en el tema, probablemente me hubiese prendido”, dice Paul. La última vez que grabaron juntos fue cuando Grohl lanzó la película de Sound City en 2013. Fue un tema que grabaron Dave, Paul, Krist Novoselic y Pat Smear e incluso a Paul le costó darse cuenta que de la nada, estaba ensayando con Nirvana.
“Es inspirador”, dice Groh, “porque el tipo sigue tocando por las mismas razones que nosotros teníamos cuando empezamos a tocar de pendejos. Él sólo quiere tocar. Como no es de extrañar, Paul McCartney toca muy bien la batería. “No lo pensás generalmente como un baterista” dice Taylor, “pero le dio con tanta garra cuando grabó el tema…. Nunca lo había escuchado. Dave como que se lo explicó con una guitarra acústica y el tipo estaba como, ‘sí sí, creo que entiendo qué quieren hacer’.
McCartney grabó dos tomas; usaron la primera. “Tocó bárbaro”, dice Grohl, “Tocamos como por una hora, después nos tomamos un descanso y comimos bagels con te. Pensé que ya habíamos terminado y como no quería que se vaya me fui a prender un pucho al patio, cuando alguen dijo ‘che, Paul quiere tocar un rato más’. Tocamos varias horas más y Paul estaba, tipo “Vamos a escribir temas, loco!!!”

“Bueno… una vez que arrancás después no querés parar” dice Paul.

El verano pasado, Grohl hizo lo que hace usualmente cuando quiere ponerle letras a las canciones. “Alquilé una casa por Airbnb, una especie de estancia… un pequeño recoveco artístico en las afueras de Los Angeles. Pensé, ‘ok, voy por 4 días, llevo todos los instrumentos que pueda y mucho vino a ver si me inspiro”.
Una semana antes de que Grohl hiciera eso, Donald Trump fue electo presidente. “No soy una persona que hable de política” dice Grohl, “pero es fácil darse cuenta a quién puedo llegar a apoyar”
De repente, Grohl se encontró a sí mismo en calzones, medio borracho por el vino y gritando incoherencias en un micrófono. Subconcientemente, varias de sus inquietudes políticas surgieron ahí. Un tema, “La Dee Da”, repasa los sentimientos de un joven Grohl, un chico solitario que escuchaba punk en Virginia. “Es un retrato de mí mismo cuando era chico, sintiéndome completmente alienado y reprimidio por el ambiente conservador de mediados de los 80’s”, dice. El tema que abre el disco, “T-Shirt”, vino después de la inauguración de la presidencia de Trump en enero, pero expresa las mismas preocupaciones. “Vi lo que fue la infame conferencia de prensa en el East Room de la Casa Blanca (fue un bochorno y dio que hablar en Estados Unidos… Trump mostrando las cortinas doradas del Salón Oval…. Bizarro). Toda esa ambición de poder y control me volvió loco. Pensé, tipo, “puta madre, a esto hemos llegado?”

Dicho esto, si Grohl no te lo cuenta, quizá ni te dieras cuenta que hay un mensaje político en el disco. “Cuando Foo Fighters sale de gira, tocamos para todo el mundo” dice, “me gusta pensar que la música es algo que puede atraer dos lados opuestos aunque sea por tres horas en un estadio y relajarse juntos. Hay una parte de mí que piensa que soy bueno dándole esperanza a la gente. Así que es ahí donde me gusta estar”.

Nuevamente afuera, Grohl nos lleva por calles muy poco transitadas. “No te mostré lo rápido que puede andar este auto, no?” Toca unos botones en la pantalla y pone el auto en lo que se denomina “ludicrous mode”…. “no tiene combustión… son imanes o algo así” dice, “levanta de 0 a 60 en 2 segundos. Es una locura. Se siente así”
De repente pisa el acelerador y el auto vuela. Nosotros gritamos, él dice “es la cosa más estúpida del mundo”
Sigamos. En la próxima parada, vamos a la casa de la madre de Grohl, quien renovó su cocina y él ha estado yendo a visitarla. La llama adelante nuestro: “Whassup, Mom!” (es demasiado bueno para traducirlo). Ella dice que hubo un problemita… alguien puso un caño mal, “la puta madre”, dice Grohl, “bueno… vamos a comprar el caño”

Si piensan que Grohl es el tipo más copado del mundo, Virginia Hanlon Grohl es aproximadamente 37 veces más copada. Una profesora de inglés jubilada, que crió a Grohl y su hermana, casi en soledad después de divorciarse del padre de Dave (un escritor de discursos y jefe de campañas del partido republicano) cuando éste tenía 6 años. Ahora que está retirada de la enseñanza, publicó su primer libro a la edad de 79 años (una colección de entrevistas con las madres de otros músicos famosos –Pharrel Willians, Adam Levine, Dr. Dre) titulado “From Cradle to Stage”. “Mi mamá está re metida ahora en la industria de la música”, dice Grohl riéndose, “a veces la llamo y me contesta, tipo… ‘no puedo hablar, tengo una video conferencia con Live Nation (la empresa de eventos más grande del mundo)”.

Paramos en su casa, un PH no muy lejano de donde vive Grohl, “Hola mamá”, dice cuando ella abre.
Nos hace pasar al living, “Quieren Coca Light?”, pregunta. Vuelve con dos latas y se sienta al lado de Grohl en el sillón.

“Comiste bien anoche?, le pregunta ella a Dave, “me sentí re mal”
Aparentemente, Grohl la llamó para que cuide a sus hijas pero la Sra. Grohl ya tenía planes. “No te preocupes, te llamé muy sobre la hora… no hay drama”

“Pero vos encima me regalaste un viaje a Italia para mi cumpleaños”, dice ella, “y fue el mejor viaje de mi vida”
Grohl se da vuelta y me dice “Mi vieja cumple 80 el mes que viene, así que alquilamos un lugar en la Toscana por una semana (tranca)”

“Era un castillo”, dice mamá Grohl, “todo para nosotros”. También lo frenaron los fans en ese momento, varias veces. “pero fue amable con todos” dice Virginia. “Porque había mucho vino”, dice Grohl.
“Qué anduvieron haciendo?” pregunta mamá Grohl y Dave le cuenta que fuimos a Amoeba y a EastWest
“qué es EastWest?” pregunta mamá Grohl.
“El estudio donde grabamos?” dice Grohl haciéndose el ofendido, “mirá como me apoya….”
“Bueno, nunca me invitó” replica mamá Grohl
“Mamá! (hagan de cuenta que Grohl lo dijo como Ricardo Fort y ríanse por un año), De qué hablás? No le cuentes eso a estos extraños”
La madre de Grohl era cantante cuando era joven en un grupo del colegio llamado “Tres Campanas”. Cuando su único hijo quiso dejar la escuela a los 17 años -la misma escuela donde Virginia daba clases, como si fuera poco-, para recorrer Europa con su banda Scream, lo apoyó totalmente. “Los músicos son gente muy divertida”, dice. “Y trabajan más que nadie en todo el mundo”.
“Hmmm…. vos decís?” dice Grohl.
“Son adictos al trabajo completamente”, insiste mamá Grohl, “vos, Dre, Pharrell”. Hace una pausa. “Quizá no Adam Levine”, Grohl se caga de risa.
“Cuando David nació, me llevaron a una sala llena de gente que se paró al lado mío”, cuenta, “Todos nuevos… como sea que se llama cuando están en el último año de la carrera de medicina y estás por recibirte.” Aparentemente, todos estos nuevos residentes, nunca habían visto un nacimiento en vivo…. “así que cuando él nació, hubo un aplauso gigante. Nunca me detuve a pensar en eso sino después de muchos años cuando tuve una epifanía: ‘Dios mío! Ese fue el primer sonido que Dave escuchó en su vida (el aplauso)”.

Grohl nos dice “y acá es cuando nos vamos. Chau ma”.

Pasamos por un café en la tienda de la esquina y vamos para el 606. Pasamos por un enorme depósito con decenas de guitarras y recorremos los pasillos cuyas paredes están repletas de placas, premios y posters llenos de historias de los últimos 25 años de Nirvana y Foo Fighters.

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En retrospectiva, es fácil olvidar lo poco probable que era que Foo Fighters se convierta en lo que hoy es. Luego de que Nirvana terminara, todo indicaba que Grohl, el suertudo baterista, nunca iba a poder sacarse la sombra de su pasado. Pero ese pasado es el que moldeó al Grohl frontman que conocemos hoy. “Aprendió tanto de la experiencia en Nirvana que pudo usar eso para evitar un montón de errores después” dice Pat Smear, “Siempre le digo, ‘ah, claro… ya sé porque querés ir por acá. Nirvana lo hacía y estaba bien’, de la misma forma que le digo ‘ah claro, ya sé porque no querés ir por acá. Nirvana lo hacía y estaba mal!”.

Grohl denomina a los tres años desde 1991 a 1994 como “un curso intensivo sobre el peligro de una banda que se vuelve popular tan rápido”. “Cuando Foo Fighters arrancó”, dice, “tomamos las decisiones correctas acerca de qué hacer y qué no hacer”. En la lista de lo que se puede hacer? “Ir y hacer algunos shows. Empezar desde cero”. En la lista de lo que no se puede hacer? “Emmm, digamos… heroína?”

Casi un cuarto de siglo después, los Foo no son sólo una banda de estadios; siempre vendrán con algo bajo el brazo. Cuál es el secreto? Según ellos mismos, algunas cosas:
Primero, ser perseverantes. Nunca se separaron, nunca cambiaron drásticamente su sonido -simplemente sacan buenos discos cada dos o tres años-. “Mucha gente no lo sabe, pero nunca tuvimos un gran, EXITOSO disco”, dice Mendel. El disco más exitoso, en términos de ventas, teniendo en cuenta la época donde la gente todavía compraba discos, fue The Colour and the Shape, el cual vendió alrededor de 2 millones de copias. (para comparar la dimensión: My Own Prison de Creed, lanzado el mismo año, vendió 6 millones de discos). “El éxito que tuvo la banda fue construyéndose con el tiempo y eso nunca nos abrumó”.

En los primeros años de la banda, hubo divorcios, cambios en la formación, casi-separaciones definitivas y la sobredosis de heroína de Taylor Hawkins en 2001, que lo dejó en coma por dos semanas. “Pasamos por muchos períodos turbulentos al principio”, admite Hawkins. Pero desde ese momento, el mar viene calmo. “No estoy diciendo que no puedo hacer enojar a Dave, o que Dave no pueda hacerme daño -Dave puede herir mis sentimientos como nadie en el mundo- pero no hay un ambiente negativo que te sobrepase. Es basicamente como cualquier relación de familia. A veces hay peleas y a veces nos llevamos bárbaro”

Grohl se ha asegurado, además, de que los Foo no se sientan SU banda. Por ejemplo, todo el dinero que ingresa, se comparte por igual (a diferencia de Kurt Cobain, quien renegoció los contratos de Nirvana cuando la banda explotó, para darse una mayor participación)

(Como dijo Hawkins, “él era el puto baterista, chabón! Creo que por haber estado en esa posición, sabe bien cómo nos sentiríamos si nos tratara mal”)

Finalmente, y quizá acá se puede llegar a ver una contradicción en la banda, no hay dudas de quién es la banda. “Esta banda funciona porque no es una democracia”, dice Shiflett.”Interprétenlo como quieran, pero esa es una de las grandes razones por la cual la banda no se haya separado”.
“Es una dictadura benigna, dice Hawkins. “Aprendí a mantener la boca cerrada hasta que Dave realmente quiera discutir alguna cuestión”.

Grohl prefiere pensar a la banda más como una familia. “Es decir, sé que al final, es mi nombre el que aparece al pie del cheque”, dice, “pero todos tenemos responsabilidades que hacen que esto funcione”.

Al lado, la banda está en medio de la obra en construcción del Studio 607, un complejo multimedia con salas de edición y postproducción donde Grohl puede trabajar en sus proyectos de televisión y películas (Sound City y la serie de HBO de 2014, Sonic Highways). Tiene un montón de proyectos: quiere hacer un documental acerca de las giras en camioneta y la cultura del rock under de los 80′s en Estados Unidos, y ha estado trabajando con un productor de Hollywood en una película que él dirigirá, “pero no puedo hacer todo eso cuando estoy con los Foo… así que tengo que elegir mis batallas”.

Lo que marca un punto importante. Todos en la banda tienen proyectos paralelos para explotar lo que sea que creativamente no puedan desarrollar con Foo Fighters. Pero de todos esos proyectos, los de Grohl son invariablemente los más copados. Cuando está tocando en los Oscars o zapando con miembros de Led Zeppelin, el resto de la banda no se siente un poco opacada?”

“De vez en cuando, te ponés histérico”, dice Taylor, “tipo… ‘por qué no me incluyeron en eso?’ pero Stewart Copeland (baterista de The Police), quien es uno de mis heroes, me dijo algo grandioso una vez. Yo estaba enojado por algo -no te pienso decir por qué- y lo llamé a Stewart. Y él me dice tipo… ‘Taylor, Taylor, Taylor. Vivís en una linda casa, no? Podés hacer lo que se te canta el orto? Querés hacer discos solo entonces? Ok, no le dijiste a nadie, no? no llamaste a nadie? Bueno, no lo hagas! Dave es un buen tipo. Tenés algo bueno! Solo andá por un paseo en bicicleta y al final te vas a olvidar y te va a parecer una boludés”.

Hawkins sonríe. “Sabio, sabio consejo”.

Se hace tarde, así que nos vamos a la casa de Grohl. Cuando llegamos, Ophelia duerme, así que subimos las escaleras y pasamos por el cuarto de juegos de las chicas (gutarras de juguete, camas marineras, trenes de juguete) y entramos a la oficina de Dave, donde tres estantes repletos de Grammys y VMAs (premios MTV) son el único rastro de estrella de rock en la casa. Nos sentamos en el balcón (donde Grohl dice que una vez vio un OVNI), y enciende otro cigarrillo. Luego nota algo raro en el piso “uhhhh”, dice, “hay un puto pájaro muerto en el piso chabón”

Se agacha, lo agarra y lo tira entre los árboles, “me alegro de que no lo hayan visto mis hijas”.

En octubre, la banda oficiará de anfitriona del CalJam 2017, un homenaje al festival del mismo nombre de 1974 que tuvo en cartel a Black Sabbath, Deep Purple y Earth, Wind and Fire. El original, tuvo una asistencia de 250 mil personas y muchos borrachos en el público, más rotos que la mierda. “Lo más parecido que obtuvimos fue un predio en San Bernardino” donde estarán Queens Of The Stone Age, Liam Gallagher y Cage the Elephant. “Muchos de ellos son amigos de fiesta” y a algunos nunca los conocí… “no puedo esperar… va a ser muy divertido”.

Le pregunto si hubo alguien a quien haya tratado de conseguir para el festival y no pudo. Silencio incómodo. “sí…”, luego de unos segundos cuenta: “queríamos tener a Soundgarden. De hecho accedieron a hacerlo. Y bueno… no pasará.” Silencio otra vez.

Chris Cornell fue amigo de Grohl desde los días en Seattle. “Yo lo quería mucho”, dice Grohl, con la voz quebrada. “Era un tipo realmente dulce. Lleno de vida. Tenía mucho para ofrecer. La verdad que me mató”, dice entre lágrimas “a través de los años vas agradeciendo haber sido bendecido y sobrevivido pero cuando ves a otro caer…”

La forma en que murió Cornell trae otra vez recuerdos dolorosos para Grohl, quien sabe lo que significa que un miembro de la banda se suicide. “Lo siento mucho por su familia”, dice, “y lo siento mucho por él”… se larga a llorar. “y lo siento mucho por su banda, sabés? porque es un largo camino chabón.”

Grohl se queda callado por un largo rato. “Cada vez que pasa, siento lo mismo… es shockeante y confuso y simplemente no lo entiendo. Te metés de lleno en esto con amor a la música y lo compartís con la gente y esperás que todos se sientan igual… sé que es más complicado que eso, pero… mierda, simplemente es una mierda”.
En ese momento, un auto estaciona abajo en el estacionamiento. Es Jordyn, y Harper, quien volvió del campamento de efectos especiales. “Pero sí…” dice limpiándose las lágrimas, “Siempre sentí que lo más importante es llegar a casa sano y salvo. Hay que seguir asi”. Empieza a bajar las escaleras como queriendo disimular las lágrimas ante su familia.

Abajo, Ophelia se levantó de su siesta y mira la tele en el sillón. Harper está en la cocina esperando por Grohl. (La más grande, Violet, 11, se fue a la casa de una amiga). Dave le choca los cinco a su hija y se saludan.

Le da un beso y un abrazo a Jordyn, su mujer, y vuelve con Harper… “cómo estuvo el campamento?” pregunta. “Vieron el maquillaje para viejos hoy?” (como los de Run)
“No, eso fue ayer”, dice Harper. “Hoy hicimos el maquillaje de Mad Hatter y el de un perro”
“En serio” pregunta Grohl entusiasmado?, “te gustó?”
“Sí”.

Hoy su perra, Penny, un Labradoodle, cumple años así que le prepararon un cupcake con un “2″ y le pusieron sombreros de cumpleaños. Ophelia corre tratando de ponerle un sombrero a Penny, a los gritos, mientras Harper pone uno en su frente y simula ser un unicornio. Finalmente, el perro se regodea y todos le cantan el feliz cumpleaños. Después de todo, Ophelia sopló las velas y Penny se las tomó con su cupcake. Grohl sonríe, feliz de tener la casa llena.

Nota: RollingStone
Traducción: Foo Fighters Argentina