DAVE GROHL SOBRE IN UTERO – ROLLING STONE

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Posta es una de las pocas notas donde Grohl habla sin pelos en la lengua sobre su intimidad en Nirvana. Muy buena!

Q&A: Dave Grohl acerca de los último días de Kurt y sobre la realización de “In Utero”
“Van a haber esos momentos de conexión emocional.”

“Hay pocas maneras de verlo,” dice Dave Grohl sobre “In Utero”, el último disco de estudio en el que tocó la batería en Nirvana y la vuelta triunfante del grupo al Punk, después del monstruo del 1991, además multiplatino, “Nevermind”. “Lo podés describir como un logro notable.” Hace una pausa. “También lo podes recordar como un tiempo jodido.”

Es una reciente mañana en el 606, el estudio de grabación de Grohl, ubicado en Los Angeles, en el valle de San Fernando. Abajo, en la habitación de control, el productor Butch Vig y el resto de la banda de larga duración de Grohl están llegando al trabajo: pre-producción para lo que va a ser el siguiente álbum del grupo. Arriba, en el salón, Grohl marca el 20th aniversario de “In Utero” –lanzado en Septiembre del 1993, reeditado este mes en una edición de lujo con demos, rarezas y canciones en vivo, y una nueva mezcla- con una de sus más largas, y profundas entrevistas sobre los días finales de Nirvana y su líder estrella, cantante-guitarrista-compositor, Kurt Cobain.

Grohl y el bajista de Nirvana, Krist Novoselic, hablaron bastante sobre “In Utero” y su clima trágico – La muerte de Cobain después de una auto-herida después de un escopetazo en Abril del 1994 – para un reportaje en la nueva edición de “Rolling Stone”. El baterista fue especialmente intenso y detallista en sus memorias sobre “In Utero” y la presión puesta en las canciones de Cobain. Lo que sigue son extractos adicionales de nuestra conversación, después de que Grohl me haga un tour por el 606, incluyendo un pasillo que está dedicado a Nirvana, llenos de posters vintage de los Tours y premios de oro y de platino de todo el mundo.

Te uniste a Nirvana justo para tocar en “Nevermind”. Tuviste tiempo para desarrollar un vínculo con Kurt?

Toda banda en la que estado, hasta este punto incluso, era ser un grupo de amigos que, o bien nos juntábamos para hacer música o todos nos convertiríamos en una familia unida en la carretera. Nirvana era un poco diferente. Vivir con Kurt era divertido. Se aíslo el mismo en un montón de maneras, emocionalmente hablando. Pero tenia un carácter dulce y genuino. El nunca te iba a hacer sentir incómodo intencionalmente. Vivir con él en su pequeño departamento en Olympia, Washington, había como una especie de conexión. Pero era muy diferente a su relación con Krist.

Cómo caracterizarías eso?

Yo veía a Krist y a Kurt como almas gemelas. Tenían un entendimiento hermoso, no necesitaban hablarse. Estos dos tipos, juntos, definían totalmente la estética de Nirvana. Cada capricho, todas las cosas extrañas que venían de Nirvana, venían de Krist y de Kurt. Yo pienso [que criarse en] Aberdeen, sus experiencias juntos en esos años de crecimiento, tenían que ver con esto.

Musicalmente, la química era simple. Todo lo que teniamos que hacer era ser nosotros mismos. Entrar en una banda sin antes haberte conocido realmente, lo único que querías era ser musicalmente poderoso. Había muchos momentos en los que me sentía un completo extraño. Solia estar rodeado de gente que conocía desde que tengo 13 años. De repente estaba viviendo en fucking Olympia, sin nadie que conocer. No había Sol. Era sólo la música.

Sigo volviendo a la primera línea de “Serve the Servants”: “Teenage angst has paid off well.” Tiene que ver con Foo Fighters, este estudio. Kurt podría haber tenido esto. Su vulnerabilidad principal fue la incapacidad de disfrutar de los frutos de su trabajo.

No sé de dónde salió eso. Muchas personas no consideran que su trabajo fuese válido. Porque es propio de ellos. Yo puedo entender eso. Conozco un montón de gente que no se sentiría cómoda con todo lo que conlleva estar en una banda tan grande como Nirvana. La cosa que no entiendo es no poder apreciar ese simple bendición de ser capaz de tocar música.

Cuando Nirvana se hizo popular, fue una transición difícil. Estas en la escena punk clandestina con tus héroes como Ian McKaye [de Fugazi] o Calvin Johnson [de Beat Happening]. Estás desesperadamente esperando la aprobación de estos tipos, porque esto te valida como un músico: Yo soy real.

Yo tuve suerte, porqué volví a Washington, D.C y me encontré con todos mis héroes diciéndome que estaban orgullosos de que me había vuelto un puto rock star comercial [risas]. Ese peso se fue de mis hombros, justo fuera del juego. Nunca me preocupe sobre eso. Eso debió haber tenido que ver con la ansiedad que tenía Kurt. El tenía miedo de que la gente que estaba en la escena, no lo aprobara por donde estaba.

Vos mencionaste que las cosas eran extrañas para Nirvana en 1992. Que había ensayos, pero no había mucho tour ni grabaciones. Estabas en esta gran situación, capaz de hacer lo que vos quieras, pero no sabias que hacer o como hacerlo.

Los del Lollapalooza llamaban: “Uds tienen que ser cabeza de cartel en Lollapalooza.” Yo fui a ver a U2, tocaban con los Pixies y me metieron en el vestidor de Bono: “Ustedes tienen que venir a hacer un Tour con nosotros.” Los Gun’s N’ Roses nos llamaban. Yo estaba tipo, “Que mierda esta pasando?” Era bueno para nosotros no hacer mucho. Pero era como sostener un fósforo y verlo apagarse en tus dedos. Era solo una cuestión de tiempo hasta que algo pasara.

Estábamos grabando un par de canciones, una para el single con los Jesus Lizard, y la otra era un cover de Wipers. Y Kurt dice, “Oh, tengo una nueva idea para una canción.” Y nos tocó “Frances Farmer” [“Frances Farmer Will Have Her Revenge on Seattle"]. Fue como “Dios mio, vamos a tener un nuevo disco.”

En qué estado estaba la canción cuando la tocó por primera vez? Como hacia él para traer una canción desde su habitación?

Ese día, el estaba en mi sótano. Y me dice, “Mirá esto,” y me tocó el riff. El tocó “Very Ape” además. La habremos improvisado ese día. Usualmente cuando Nirvana hacia música, no había mucha conversación. Nosotros queríamos que todo fuera surreal. No queríamos tener esa composición artificial. Una canción como “Heart-Shaped Box” – nosotros empezaríamos improvisando. Kurt tocaría el riff, y Krist se acoplaría a lo que el hacia, y yo tocaría a la par de lo que ellos hacían. Nos metíamos en esa dinámica, ponernos ruidosos, después tranquilos, después ruidosos. Un montón de esa cosa de “tranquilos-ruidosos” salió de esas improvisaciones experimentales.

Cómo lidiabas con el uso de las drogas de Kurt?

Yo dejé las drogas cuando tenía 20. Nunca me metí con la heroína, ni con las pastillas. Consumí mucho ácido, fumé un montón de hierba, me divertí mucho. Cuando se trata de las drogas, esa era una escena diferente. No estaba en esa escena, felizmente por mí. No quiere decir que no me importe.

No estábamos más en la camioneta, en ese pequeño club. Podias sentir una distancia emocional, pero de una forma más melancólica. Habia momentos en los que no hablabas por días, a pesar de que estábamos de gira tocando conciertos. Y luego te encontrás uno al otro en el pasillo y decís, “Deberíamos conseguir unas mini-bicicletas cuando volvamos a casa. Conozco este camino donde podemos andar detrás de mi casa.” O, en el lugar donde cortan el pasto tienen kartings. Vallamos a buscar algunos de esos.” Habia momentos de esos donde teníamos conexiones emocionales.

Pasaba eso? Iban a andar en kartings?

Obvio que no [Risas]. Todo lo que necesitabas era ese momento de validez: Todavía estamos con cada uno de nosotros.

Qué recordás de las sesiones de “In Útero”? Kurt seguía consumiendo heroína? Krist piensa que el ya no lo hacía más.

No lo sé, hombre. Era una cosa rara. Estábamos encerrados en esta casa, en el medio de la nieve, en Febrero en Minnesota. Grabando con Steve [Albini] – el apretaría “Grabar”, haríamos una pasada, y el haría [aplausos], “Okay, que sigue?” Esperá, está bien esto?

Trabajar con [el productor] Butch Vig en “Nevermind” era todo un ejercicio diferente. Hicimos ese álbum para que sea ese álbum. Estabamos súper mentalizados. Estabamos mucho tiempo en el lugar de práctica. Estábamos sueltos, ajustados, como necesitábamos estar.

Repasamos “In Utero”. Estaba terminado después de tres días. Tenia otros diez días para sentarme en la nieve, con mi culo, sin nada que hacer. Una vez que terminamos con toda la instrumentación, era momento para Kurt de hacer las voces y los doblajes de voz.

Recuerdo a todos preocupados acerca del tempo de “Heart-Shaped Box.” Pero los metrónomos no estaban bien. Kurt y Steve salieron con esta idea – deberíamos usar una luz estroboscópica [risas]. Tuvimos esta conversación larga sobre como no dictar el tempo, sino solo implicarlo.

O hipnotizarte.

Yo estaba, “Okay, muchachos, hagan lo que quieran conmigo.” Me senté como por una o dos pasadas con esta puta luz estroboscópica en mi cara hasta que prácticamente tuve una convulsión. Dije, “No podemos solo tocar? Un poco de flujo y que fluya. No nos preocupemos sobre esto.”

Estabas sorprendido de que Kurt quisiera grabar tu canción “Marigold” durante las sesiones de “In Utero”? Es la única canción original en un disco de Nirvana en la que él no puso sus manos en las letras.

Yo la escribí en la máquina de cuatro canales en la casa. Él estaba en su habitación. No quise despertarlo. Asi que grabaría algunas cosas, susurrando despacito a un micrófono. Estaba grabando las armonías del coro de esa canción, y la puerta se abrió. El dijo, “Qué es eso?” “Es sólo una cosa que escribí.” “Dejame escucharla.”

Nos sentamos y la tocamos un par de veces. Yo haría las armonías altas, el haría las armonías bajas. Es divertido escribir canciones con otras personas. Nunca había hecho eso. Yo escribo canciones [para Foo Fighters] y luego la banda las toca conmigo. Pero estar sentado cara a cara con alguien, ese es otro viaje. Yo no sé si él había hecho eso tampoco. Fue como una cita a ciegas bastante incómoda. “Oh, vos cantás también? Hagamos las armonías juntos.” Yo estaría un poco tímido desde ahí.

Me sentí muy halagado. Pero me acuerdo, pienso que debe haber sido Steve quien dijo, “’Marigold’ debería estar en el álbum.” Yo estaba aterrorizado [risas]. No, no, espera. Fue como ese chiste famoso: Qué es la última cosa que un baterista dice antes de ser echado de la banda? “Hey, escribí una canción.”

Obviamente, no hice eso. [“Marigold” salió como un B-side de “Heart-Shaped Box.”] Me alegro. Porque el álbum retuvo la integridad de la visión de Kurt. Pero estaba increíblemente halagado. “En serio, te gusta esto?”

Te acordás la ultima vez que viste a Kurt y que dijiste?

Llamé a Kurt después de Roma. [En Marzo del 1994, durante el Tour Europeo, Cobain tuvo una sobredosis de pastillas y alcohol en un hotel en Roma. Nirvana volvió a Seattle, donde Cobain murió un mes después.] Yo dije, “Hey, che, eso asusto realmente a todos. Y no quiero que te mueras.”

Luego lo ví en la oficina de nuestro contador [en Seattle]. El se estaba yendo mientras yo llegaba. Me sonrió y me dijo, “Hey, qué pasa?” Y le dije, “Te voy a llamar.” Y me dijo, “Okay.”

Hay algo en “In Utero” que la gente necesite escuchar y saber, para entender a Kurt más como un hombre y un artista y menos como una figura trágica? Es difícil escuchar ese álbum de la forma que el pretendió, a causa del equipaje posterior.

El albúm debería ser escuchado de la forma que fue escuchado hasta el día de hoy. Ese es mi problema con el disco. Solia gustarme escucharlo. Y ahora no lo disfruto más, a causa de eso. Para mí, si lo escuchas sin pensar en Kurt muriéndose, encontrarás la intención original del disco. Como mis nenas. Ellas saben que estuve en Nirvana. Ellas saben que Kurt fue asesinado. No les dije que él se suicidó. Tienen 4 años y 7 años. Así que cuando escuchen “In Utero”, van a tener esa perspectiva fresca – la intención original del álbum, como un oyente primerizo.

Algún día van a saber que paso. Y no va a cambiar eso. Sucedió conmigo.

Fuente: Rolling Stone
Traducción: Foo Fighters Argentina